Capitulo 19: Viaje a la Playa
- Tanhya Ham
- 27 abr 2021
- 3 Min. de lectura

Ir a la playa el día sábado, supuestamente nos iríamos temprano, algo que no fue así, todavía pasamos a desayunar unos huaraches de carne enchilada en el centro, al terminar tome mi chopper y pasamos por unas cosas para irnos a la playa, fue algo extraño saber que, yo siendo de ese lugar necesite ocupar mi GPS para poder llegar a nuestro destino, pero me justifico al decir que es muy raro que yo este frecuentando la playa.
Íbamos en camino, la verdad a la velocidad que manejo es cansado porque mi chopper no la subo a más de 70 km/h, así que el camino fue algo lento, la verdad ya estábamos un poco cansadas del viaje, así que llegamos y al primer negocio que encontramos entramos, claro que para eso hay que pagar estacionamiento o consumir algún alimento o bebida de ese establecimiento, que eso no es ningún problema, ya que teníamos la intención de beber un poco de alcohol, pues pasaríamos la noche en ese lugar, obviamente en un hotel.

Llegamos y nos atendieron muy bien, nos dieron una mesita a bajo una palapa y empezamos consumiendo alcohol pues no tenía mucho tiempo que habíamos comido así que disfrutamos de la playa, del mar de unos deliciosos besos, y entre platicas se nos fue el tiempo así que pedimos para comer algo, es raro, ver por primera vez a una completa desconocida y no tener pena al comer frente a ella, al bañarte con ella, hacer cosas que supuestamente no se hacen al primer día de conocerse, a veces pueden pasar meses para romper esa desconfianza con una persona, es muy raro pero lindo, el solo hecho de pensar que vas a conocer a alguien que jamás has visto, llegar a donde estará durmiendo (supuestamente) y después de cenar darse un baño juntas...
Después de almorzar apreciamos el atardecer, pensando que Veracruz es un lugar caluroso, este día fue una excepción pues había mucho viento, aparte se sentía un poco frío el clima, aunque eso no fue ningún problema, pues fue un motivo más para estar una más cerca de la otra.
Después al aparecer la luna, debíamos buscar un lugar donde pasar la noche, así estuvimos buscando hoteles, preguntando a los que atendían en los locales cercanos, por más que dábamos vueltas no había un lugar para pasar la noche, hasta que al final encontramos uno donde solo quedaba una habitación, Valeria reservo el lugar y antes de entrar fuimos por algo para beber, de la misma manera buscamos tienditas donde se pudiera pagar con tarjeta, encontramos y regresamos, Valeria me dijo que quería entrar a la alberca, con sinceridad yo tenía demasiado frío, pues para un Veracruzano un nortecito cerca del mar es frío, pero accedí, en el primer piso estaba una pero había algo de personas nadando y niños, pero al subir a la habitación observamos otra más pequeña casi chapoteadero, pero sin gente, ¿Qué raro?, la verdad pensé que no estaba disponible para estar ahí, preguntamos y si se podía y si, pues bajamos con nuestras latitas a estar en el agua un rato mientras bebíamos, lo mejor es que no había gente, al sentarme a la orilla de la alberca supe por qué las personas nadaban en la alberca de abajo, el agua estaba helada.

La verdad no me atrevía ni Valeria a entrar al agua en esa temperatura, aparte del frío que sentía, pero es donde empiezan los retos, ella entro al agua solo metió sus pies la abracé y la avente al agua helada conmigo, uff, super fría, después de un rato preferí estar dentro pues el agua me cubría más del frío, en realidad estaba más calientito adentro que afuera en el aire. Después de un rato paso un trabajador del hotel y nos mencionó que esa alberca estaba llena de agua de pozo, por ello estaba más fría... con sinceridad no sé cuál es la diferencia, pero después preferimos bajar a la otra alberca, esa agua estaba más calientita y no quisiera saber el porqué, nos tomamos nuestras latas, nadamos un rato y subimos al cuarto, creo que lo que paso no es necesario decirlo, es solo tener buena imaginación, pero con referencia a esos momentos, delicioso, podría describir el momento.




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