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Capitulo 5: Algo Más

  • Tanhya Ham
  • 22 sept 2020
  • 3 Min. de lectura

Esa noche estaba tomando unos tragos, pero no dejaba de pensar en la posibilidad de que había encontrado al fin una persona que sin darme cuenta robó mi atención, mi mente y corazón; con gustos increíbles e iguales a los míos, con una personalidad que nunca antes había encontrado, pero justo en ese momento que menos esperé ni busqué llegó a mi vida.


Así pasaron horas y horas de plática la cual concluyó en que por fin los sentimientos que tenía hace tiempo estaban siendo confesados, sin pensar incluso sí habría una respuesta totalmente positiva. Aparté de mi mente todo prejuicio y miedo, simplemente lo dije ¡ME GUSTAS! y me gustas mucho le dije… me temblaron las manos, sentí un hueco en mi estómago, una extraña felicidad que me sacó de esas sombras en las cuales tenía tiempo vagando, incluso sin saber sí era un amor recíproco para mí era un paso enorme. Dirían que las personas siempre esperamos ser correspondidas y efectivamente es lo ideal, pero hay sentimientos y amores que, aunque no sabemos por qué queremos intentar y arriesgar todo.


Mi sorpresa fue que también yo le gustaba, me decía “Es que eres bien hermosa, muy pro, una persona muy linda, como no enamorarse”; Quizás por esa pequeña duda de que lo confesado no se tomara como un juego o broma le pregunté “Lo que me dices ¿es real o es un juego?” y la respuesta fue que no, que, si yo jugaba respecto a todo lo dicho, claro que yo le dije que de mi parte todo era super real, porque así fue, como comenté simplemente algo mágico, complicado de expresar.  A ella le daba mucha curiosidad (porque es demasiado curiosa mi amor) saber los motivos por los cuales a mí ella me gustaba, simplemente yo le dije que físicamente me parecía muy atractiva, pero incluso mucho más su personalidad, la forma de expresarse, su sentido del humor, que ella me daba paz con tan solo leerla y escucharla.



Siempre me había pasado que quizás por la forma en que me veo, hablo o no lo sé, no pareciera que me gustaran las niñas, con ella me pasó lo mismo, ya que me comentó que no parecía y nunca lo había imaginado, que incluso pensó que yo tenía una relación con un chico del clan en el que estamos, ciertamente le dejé en claro que a mí los chicos no me interesaban, aunque años atrás había tenido muchos, solo fue por apariencia y porque no me aceptaba como soy, mis gustos.


Poco a poco comenzamos a hablar más a cerca de nuestras vidas, gustos, miedos, cosas que nos hacían felices, yo quería saber todo de ella, estaba tan cautivada leyendo lo similar que somos, que compartimos tantas cosas, pero he de decir que ella tiene una esencia única. No quería que esa conversación terminara, pero era hora de dormir y de ir a soñar con esa persona que me tenía muy feliz.


Al día siguiente desperté con algo de resaca, pero vaya que no fue como cualquier otra, esta vez era diferente porque tenía unos mensajes muy lindos, esperando a que los leyera, y si… eran de esa persona especial. Ese día hasta la tarde pudimos platicar más a fondo, me contó cosas muy personales y ahí es cuando descubrí la conexión que teníamos desde el primer momento, también le conté más sobre mí, porque la confianza fluyó tanto que parecía que antes ya habíamos estado juntas, como si fuera un reencuentro.


Al poco tiempo una tarde me sorprendió cuando me envió un dibujo que hizo sobre nosotras y ¡woooow! vaya que dibuja increíblemente bien, tiene el talento natural, la parte creativa le corre por la sangre. Todos los días no paramos de decirnos lo mucho que nos gustábamos, la felicidad que sentíamos de que eso estuviera sucediendo, pues a parte de muchos gustos que compartíamos, había una cosa más y es que habíamos dejado de creer en el amor, en que existiera una persona que pudiera cambiar esa idea de un momento a otro.

 
 
 

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